02 octubre 2015

Máxima rivalidad.

Camino cerca del Parque de la Coronación (hace dos días), normalmente no paro ni un segundo en ver eso que tanto juega la gente y que incluso algunos llaman deporte, sin embargo esta vez, oigo gritos desagradables, miro a mi derecha y contemplo que van dirigidos a un niño por parte de alguien, que imagino, hace de entrenador del equipo, así que me quedo mirando un rato porque quiero saber hasta dónde puede llegar tal energúmeno con galones de entrenador. Enseguida se me acerca una persona mayor, que me conoce desde niño, "tú no estás interesado en esto, ¿verdad?". Y le cuento mi observación. "Sí, así todas las tardes -me dice- y los padres tan contentos". Hoy la SER me habla de partido de máxima rivalidad entre Jerez y Calamonte. Pues eso, que no me río nada.