08 octubre 2008

Parmenides tenía razón

El terremoto cuatrienal heraclitiano se demuestra siempre, a la larga o cada vez más a la corta, estable y permanente. [¡Vamos!, que nada cambia y lo que sucede hoy ya sucedió ayer e incluso fue menos malo y que hoy te quiero menos que ayer pero más que mañana, o algo así]