25 octubre 2008

Monfragüe muere

Te va a parecer que exagero pero no es así. Ahora que es Parque Nacional hay más. Más dineros, más medios y más ciervos. Hay tantos de estos últimos que todos los machos fuertes o débiles, jovenes o viejos procrean. De la última berrea muchas fotos han mostrado la cantidad de ejemplares enfermos que hay. Hay tantos animales que los zorros se te acercan a comer de tu mano. Sobre el río ¡ay!, ahí mi lamento es mayor. La presa del Tietar niega a partir de mayo el mínimo curso de agua y desde ese punto, hasta encontrar al Tajo, es una sucesión de charcos pestilentes en verano. La expulsión de los pescadores, como por otro lado ya sabíamos todos, ha producido lo contrario a lo pretendido. Con su ausencia van a desaparecer las pocas especies autóctonas del río Tajo. Ya no hay más que carpas enfermas que son el principal alimento de especies invasoras [es lo que tiene ir conectando embalses para trasvases, pero de este problema no habla nadie] como la lucioperca y los siluros. El río es abundante en peces gato que deben saber tan mal que ningún otro pez los come. Si fuera poeta diría que el río es el único que conserva la vergüenza y por eso se pone verde en cuanto calienta el sol pero la razón es que se queda sin oxígeno porque los regadíos que sirve están llenos de fertilizantes que acaban devolviendo su basura al río [los procesos naturales son cíclicos, claro]. Y hasta aquí puedo leer, como decía aquel. El futuro salvo que se cambien las cosas es nefasto por mucho Parque Nacional que sea. He amado Monfragüe desde mi niñez. Cuando no era ni parque. Era limpio y salvaje, mucho más que ahora, sin duda. Siempre he querido que mis cenizas descansaran ahí pero visto en lo que se está convirtiendo ya no lo tengo tan claro. Eso sí, alguno estará muy feliz porque tenemos más turistas en la zona pero como la gallina de los huevos de oro todo se puede matar.