17 mayo 2018

¡Pobre Sócrates!

Si un abogado se encuentra tu cartera dala por perdida porque sabrá demostrar que es suya de facto. Pues algo así con los políticos, me da igual el color. Lo de Montero e Iglesias me recuerda a cierto político que conocí hace mucho tiempo. Cuando andaba en calzonas esa era la vestimenta ideal para todo el pueblo, cuando se compró una unifamiliar todo el mundo debía de aspirar a ello.  La clase política puede hacer lo que quiera con el dinero que les pagamos (faltaría más) pero no debe de poder justificar lo injustificable. Si antes un ministro era un cabrón por comprar un piso de seiscientos mil euros tú también lo eres porque no hay muchas parejas que ganen tanto como para aportar 800 euros cada uno para pagar la hipoteca. Es más, lo que más hay es gente que ni siquiera llega a los ochocientos euros, y mucha que ni siquiera tiene trabajo. Así que no me cuentes historias. Has demostrado lo que eres. Eres casta. Como todos. Gente que no empatiza en absoluto con el pueblo. 
Y de los inteligentes que son capaces de aprobar 12 asignaturas en cuatro meses, pues que no cuela, que no se le ha visto nunca tan inteligente y que los que hemos estudiado y estudiamos sabemos lo que cuesta sacar cada curso anualmente. Eres un superhéroe de la materia gris, un crack de la memoria, un máster del razonamiento lógico. Pobre Aristóteles si viviera, pobre Sócrates si anduviese por estas calles expañolas, no serían nada, nadie los conocería, tendrían que haber competido con esta clase de genios del discurso y el sofisma. Imposible, Sócrates, ya te lo digo yo.

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