11 junio 2017

Al César lo que es del César.

El señor Ortega, ha donado, no sé si dinero, o los aparatos directamente para intervenir y luchar contra el cáncer. Él no sabe que yo no tengo ninguna razón para apreciarle, el hombre anda siempre medio escondido a pesar de ser el mayor rico del mundo (según Forbes), tampoco sabe que hace años puse un programa a los alumnos de la UP donde podían comprobar cuánto dinero darían a los pobres si dieran lo que él donó, creo que a mi me salían treinta céntimos. Él no me conoce, no nos conoce, y según cuentan algunos, es un señor muy malo que defrauda. No tengo ni idea, la verdad. Lo que sí tengo claro es que me alegra mucho que haya donado eso contra el cáncer ¡Ójala lo haga cada seis meses! ¡Ójala todos los ricos de este país de envidias donen millones para luchar contra el cáncer! Si este señor defrauda, o engaña, es Hacienda quien tiene la obligación de pillarle. Así que podemos exigir a los Inspectores que dejen de perseguir a los pequeños negocios y a los trabajadores que no llegan a fin de mes y se dediquen a ver cuánto, si es que es así, defraudan las grandes empresas. Cada uno a su trabajo y los ciudadanos a exigir claridad, transparencia y eficacia a los poderes públicos. Está claro que la Sanidad no puede depender de la buena intención de os ricos, pero mientras que los políticos no sean capaces de gestionar para todos los mismos beneficios sanitarios y sociales hemos de aceptar la beneficencia. Al fin y al cabo, lamentablemente, Expaña siempre ha sido así.  Un país de malos gestores con mucha buena gente.