31 enero 2017

Maldita ortografía.

Se lamentan los candidatos a bombero de que la ortografía les ha jugado una mala pasada y probablemente -dicen los sindicatos- con ese sistema se han perdido a los mejores. Tal vez tengan razón, pero la República de Platón nunca llegó a realizarse y los más aguerridos guerreros nunca llegaron a disfrutar de las mujeres más valientes para yacer en exclusiva con ellas. La eugenesia nunca ha sido bien vista en un mundo que nace de la mezcla (jódete Trump). De alguna manera hay que seleccionar, y el nivel intelectual y cultural de la ortografía no parece mal método. En el mundo actual tal vez sea más importante un CI por encima de la media que una fuerza bruta desmedida (salvo para mujeres, hombres y viceversa). Sin embargo en cuestión de faltas nadie está libre de pecados. Yo el más pecador. Solo genios como Gonzalo Hidalgo Bayal pueden permitirse discutir gramática en un libro como "El espíritu áspero", los demás admiramos boquiabiertos.