31 enero 2016

No te va a gustar.

Ya te advierto de entrada que esta idem no te va a gustar. Sé que el castigo es ineficaz, pero también sé que si se quiere aplicar ha de ser inmediato al acto, proporcional al mismo y además ha de afectar a la cognición y a los afectos. Casi nada. Los pobres jueces lo tienen tan difícil para acabar con la violencia de género que es probable que aún nos queden muchos años, sobre todo porque a nivel educativo no se hace nada de nada. No es que ya no haya Educación para la Ciudadanía (que también), es que muchas relaciones de pareja adolescentes, reproducen esquemas impensables y todo el mundo mira a otra parte. Los pobres profesores lo tienen también muy crudo, sobre todo si afirman -como hacen muchos- que ellos están para enseñar la materia y no para educar. 
No te lo va a contar nadie -porque de esto no se habla- pero ya te lo digo yo. En Plasencia se activó hace poco el protocolo de emergencia y la Policía Local y Nacional llegó a un Centro de Salud para proteger a la víctima (mujer) encontrándose con que ella había activado el dispositivo porque el médico de turno no la quería hacer la receta porque no había seguido (ni quería seguir) el protocolo para la misma. 
Ahora resulta que la joven violada por inmigrantes en Berlín mintió. Nada nuevo. Los jueces saben de estos casos. No suele hablarse de violencia contra el varón. Ni de los muertos por la misma (que los hay).
De estas cosas no se habla, y para que conste, y quede claro, creo que hay que aumentar los medios educativos y policiales que protejan a las mujeres de los asesinatos masivos que se producen en los hogares españoles (y fuera de España). Que las mujeres deberían de llamar al 016 inmediatamente, cuando se produzca un insulto, abuso o menosprecio (también laboral) que los hay. Aún así, sé que lo que he escrito en este post no te va a gustar, pero lo que a mí no me gusta es la violencia y esta es bidireccional y no solo física.