20 octubre 2015

Sacar la lengua.

No deja de sorprenderme, y enfadarme, que cada vez que sale en la tele, o en la radio, un político catalán hablando, haya alguien que nos lo traduzca. No tiene sentido. No es una lengua tan difícil de comprender y, si no nos dejan escucharla, no podremos hablarla en la vida, ni siquiera en la intimidad del fuego del hogar. En realidad, es una lengua expañola y el que inventara la moda de traducirla no hacía más que marcar diferencias o, peor aún, crear la necesidad de traductores, no ya para cuestiones oficiales (juzgados o parlamentos) sino para la vida diaria. Dejen de hacernos pasar por estúpidos y permítannos conocer las lenguas constitucionales que -salvo el vasco que no se parece a nada conocido- al fin y al cabo, les guste o no, son muy parecidas a la castellana y se podrían llegar a entender. Dejen de sacar tanta lengua a paseo para cosas de andar por casa.