09 julio 2015

Tuteando.

No me gustan los cajeros de Liberbank, fríos y blancos. Encima me tratan de tú,  con un descaro que parece que me dan el dinero porque es suyo. Una interfaz llena de infinitivos (qué hortera) y una letra simple y pequeña. Va a ser que en realidad me estoy haciendo mayor. O que las fusiones han sido para peor.