26 febrero 2014

Cuesta abajo y sin freno.

Pues yo creo que esto nos va a dejar marcas, muchas, y profundas, y no es el paro en sí, es que nuestros hijos vean las situaciones por las que están pasando sus padres, los nervios, el estrés, las depresiones luego, las separaciones (porque esto no hay quien lo aguante), los suicidios (ya van un montón). 
Sin ponernos tan serios -aunque deberíamos- yo creo que esto dejará marcas y que probablemente estemos formando ácratas o algo peor. Lo veremos, quizás, si cuando nos dé un patatús aún podemos acceder a la sanidad semigratuita que ahora nos ampara.