17 diciembre 2013

Felicitaciones.

No ofenderse, ¡por Dios!, pero me sientan fatal las felicitaciones virtuales. No me refiero a quien de buena voluntad te dice en un correo "Felices Fiestas" o cualquier otra fórmula más o menos im-personal que se suceden y sucederán estos días. Tampoco me refiero a quienes con trabajo o "corta-pega" envían un desfasado Power Point Windowsiano, o un moderno PREZI, faltaría más. No, no me refiero a eso, sino a quienes envían una postal virtual que luego a mí me toca imprimir para colocar entre mis demás postales. NO, vive Dios, no me hagáis gastar tinta, utilizad el correo de toda la vida siquiera en estas fechas. O si no decidme simplemente ¡¡Feliz Navidad!! Como yo a vosotros ahora: Os deseo unas Felicísimas Fiestas y ójala que el 14 sea benévolo con nosotros los esclavos.