06 noviembre 2013

La estadística no miente nunca, los datos sí.

No es ya que  unos piensen más que otros, es que el pensamiento de cada cuál se distribuye fatal. Está claro que buscamos siempre los argumentos que refuerzan nuestra teoría (arrimar el ascua a la propia sardina), y que solo nos juntamos con quienes piensan como nosotros (o en el peor de los casos nos adulan), pero percibir mejoras en el desempleo, aunque la cifra diga lo contrario -y sabiendo además que el número de la población activa en España no deja de disminuir porque la gente se va fuera- no deja de ser una actitud chulesca, insensible y falsa que no se aproxima a la discusión de ver vasos medio llenos o medio vacíos. Lo diga una teniente, un general o un chusquero.