03 octubre 2013

Un tio.

Un tío va por ahi, en bañador y se mete en el mar donde cayó una bomba atómica.
Otro tío se mete en la boca de la radiactividad, como un "hombre con falta de entendimiento para comprender las cosas" (definición) y luego, probablemente afectado, anima a invertir en nucleares en el mismo país que va a dejar de usarlas y explica que los sueldos en el lugar de dónde el procede, son de risa. Los tíos son así, valientes toreros que igual niegan durante años una recesión seguida de una crisis económica del copón, que presumen de la miseria.