14 octubre 2013

Tiempo

El tiempo -a pesar de que me han intentado engañar muchas veces- no cura nada. El tiempo, sin embargo, lo mata todo, hasta la vida. Es curvo -dicen los listos-, y si lo es, centrifuga todo una y otra vez. En la puerta de la lavadora no dejas de ver tu ropa. Un error nunca muere y se repite a sí mismo en variables invariantes. Nada es nuevo bajo el mismo tiempo y espacio, las lágrimas paran alguna vez, pero nunca cesan. El tiempo ni siquiera es tuyo y solo desaparece en tu punto final.