29 agosto 2013

¡Qué pecado más grande!


Era la expresión espontánea que se le escapaba a mi madre al ver estas cosas. Mil veces he visto esto -o parecido- en Serrano, esta vez las guardé en el móvil y después de darle muchas vueltas no creo que exista una expresión mejor para explicar la diferencia entre lo necesario -que la gente no pase hambre- y la guillotina.