30 julio 2013

Lenguaje y comunicación.

Solo fue tras un período de tiempo más largo del deseado,  el período que impide sostener una conversación entre dos personas, y tras un recorrido por mi Lexicón, que descartó entre otras posibilidades, no ya el portugués o el italiano, sino el inglés, francés, alemán o rumano, que me di cuenta -y mi hija también-de que la persona que se dirigía a nosotros (empleada o jefa o lo que sea de una tienda de una cadena de moda) no lo hacía en ningún idioma conocido, sino el idioma de supermegapijoretorcidosuperpronunciado que -of course- éramos incapaces de seguir y/o entender.