23 enero 2013

Las medias no son buenas.

Por ser tibio te vomitaré, decía Dios. Mi madre, aún más sabia y humilde, me enseñó de chico que las medias no son buenas ni para las piernas.  La experiencia acumulada es unánime al afirmar que las medias siempre acaban en pelea, riña o separación. Para qué un 50% si mola más el 100%. 
Tal vez por esa noble razón quienes siempre han mandado (gobierne quien gobierne) se empeñan en suprimir la clase media. Nosotros somos de clase media, le dije un día a mi madre tras aprender la lección  esa tarde en el cole. Pobres -indicó ella- somos pobres. Por lo visto, unas vacaciones en la playa eran un montón de sacrificios y esfuerzo, aunque el libro de la F.E.N. afirmara otra cosa.
Lo que todos parecen desconocer es que las medias siempre existen. Uno no se puede cargar una media así como así. Eso sí, la moda (el valor más repetido), no coincidirá con la mediana (el valor central), ni con la media, y el mundo será distinto. La pérdida de la clase media significa, revolución, lucha y guerra. Solo hay que leer un poquito de historia, y con el espíritu varonil/machote que nos caracteriza...