16 enero 2013

Firmas

Los taxistas placentinos se han enfadado mucho con el destierro de la Plaza Mayor; han estado ahí desde siempre -dicen. Mi memoria vaga y deficiente no recuerda mucho eso, pero sí recuerda que siempre hubo taxis donde antes hubo unas escaleras preciosas y ahora hay un parking. La ciudadanía en apoyo ha firmado en número de tres mil. No recuerdo cuantas veces he firmado cosas que nunca sirvieron para nada. Recientemente se firma de modo más moderno en Change.org, y aunque en alguna ocasión me han escrito diciendo, "gracias a ti hemos conseguido...", no percibo de modo consciente que las firmas sirvan para mucho más que para elaborar listas negras por parte del poder contra el que se protesta. En más de una sé que estoy.
El otro asunto es la gratuidad de las firmas. Estoy casi seguro de que si al lado de los taxistas, y si estos se lo hubiesen permitido, hubiese habido otros cinco o seis pidiendo la firma para lo contrario (que los taxistas no estén en la Plaza Mayor), de seguro que otras 3.000 firmas hubieran obtenido. Apuesto lo que quieras. Por eso en muchas ocasiones -lo hacían en Francia con los españolitos turistas cuando pedían la expulsión de Franco-, se pide (o pedía) además de la firma, un donativo para colaborar a la causa. Pero eso es otra estafa de la que ahora no vamos a hablar.