29 febrero 2012

Saben más de lo que ganan.

No es la primera vez que me refiero a este magnífico programa que seguimos, entre cabezada y cabezada, más de dos millones de personas. Ahora estamos de celebración magnífica (15 años) y los sabios del 2011 me apabullan. Aún así, no deja de sorprenderme los tres renuncios que he visto a distintos tercetos de sabios. Una pregunta consiste en leer el inicio y el final de una novela preguntándoles el título. Al menos, en los tres que mi siesta se desveló, escuché atónito cómo ninguno reconocía a Salinger, tampoco a Mellville o a Capote. ¡Sorprendente! Lectura, cultura, cultura, lectura, ¡qué extrañas relaciones!