19 enero 2012

¡ah, sorpresa!

Después de once años (doce cursos académicos) no deja de sorprenderme la fábrica. Ahora hemos encontrado un pozo, más de un metro de agua almacena y posiblemente es potable. Lo mismo es la fuente de la juventud, o el pozo de los deseos y entre col y col da para amortizar los gastos del edificio. Dice, un antiguo obrero, que lo vieron hace años, cuando trabajaron allí e hicieron de aquello un almacén. Luego otros han empezado a contar historias de pasadizos y túneles. Esto va a ser mejor que explorar una pirámide. Ya veréis.