09 septiembre 2011

Viejo

Me hice viejo ante tus ojos
y no dijiste nada.

Me he hecho viejo,
lo ha dicho también
el reflejo del cristal.

En los restos del afeitado
matutino, la nieve es más abundante
que el carbón.
El negro de mi pelo, que venció siempre al tinte,
se rinde ahora al tono más suave.

Me he vuelto viejo. Tú, [como siempre]
no has dicho nada,
y el sol nos ha descubierto sudando de amor.