12 mayo 2011

C'est Formidable

Cuenta Watzlawick de la pareja que deseando tener un hijo y no consiguiéndolo perdió la esperanza para de repente suceder. Tan maravillosa fue la noticia que cuando nació decidieron ponerle de nombre Formidable. Tal no hizo honor al portador ya que fue niño débil e incluso de mayor el nombre nunca dejó de ser motivo de broma. Antes de fallecer, Formidable dijo a su mujer que tan harto estaba del nombre que no debía mencionarlo en la tumba. Tras la muerte ella mandó escribir: "Aquí yace un hombre que siempre fue considerado y fiel a su esposa". La gente cuando veía la lápida exclamaba: "Tiens, c'est formidable"