21 junio 2010

Reciclolecturas de Verano


Tenía mi madre una colección completa de las obras de Pearl S. Buck que adoraba y releía con pasión. Cosas de la vida, nunca sentí el interés. Es sin embargo propósito del verano que comienza leer como mínimo el primer tomo: La buena tierra, Hijos, Un hogar dividido, Los parientes, Viento del Este, viento del oeste. A ella acompañan, ya de hecho, libros de viajes, siempre imprescindibles (más en este año de vacas flacas) y el incomesurable Ceferino en las tres aventuras que Mendoza escribió y que, como arrancan mis carcajadas, releo casi anualmente. Otros tiempos traerán otras obras, ahora mismo no estoy para Roth y aunque sé que así no mejoro la crisis siempre he practicado la reciclolectura.