18 abril 2010

Facial Feedback

"Cuando pones una sonrisa en tu cara te sientes más contento. Cambios en la exresión facial pueden alterar la temperatura de la circulación sanguínea en su recorrido hasta el cerebro y modificar, así, tu manera de sentirte. Y todo esto sólo por estirar los labios. En un estudio reciente, pidieron a los participantes que se colocaran un lápiz entre los labios (cuyo resultado es parecido a fruncir el ceño) o entre sus dientes (que resulta en una sonrisa) y que más tarde puntuaran por grado de simpatía unas viñetas que habían visto. Aquellos que simularon sonrisa consideraron más divertidas las imágenes que quienes simularon el ceño fruncido" (White y De Marais)
¡Ay, si en vez de guantazos, sostener libros o ponernos cara a la pared se hubiera ordenado sujetar un lápiz entre los dientes! ¡Qué felicidad para todos! Habrá que investigar de todos modos si quienes se estiran la cara quirúrgicamente producen este mismo efecto sonrisa. Ellos /as, al menos, parecen siempre más felices que el resto de los mortales, ¿o será el dinero?.