08 marzo 2010

De burras

Podría cederse una habitación a cada artista que quisiera (seguro que los habría y alguno de magnífico curriculum) para decorarla a su modo o simplemente exponer durante un par de meses, me salen al menos catorce salas para exponer. Podría llamarse expopup. Me sorprendo en estos pensamientos y, por tanto, me riño. Ni estoy, ni aunque estuviera podría. Pero ¡¿qué le voy a hacer si la burra siempre vuelve al trigo?!