09 febrero 2010

Cabezas, cabezas

"Los jugadores jugaban todos a la vez, sin esperar su turno, discutiendo sin cesar y disputándose los erizos. Y al poco rato la Reina había caído en un paroxismo de furor y andaba de un lado a otro dando patadas en el suelo y gritando a cada momento" ¡Expropiese!, ¡Expropiese!
Escucho a Chávez expropiando a diestro y siniestro aplaudido por una camarilla de cartas rojas y no puedo dejar de compararlo con la histriónica reina de Alicia.