12 enero 2010

Mierdas

Creanme vds., cada tiempo (y el tiempo entre eventos es escaso) tiene sus maravillas pero también sus mierdas considerables. Hace cuatro días las calles se llenaban de agencias inmobiliarias y constructoras (una mierda, vamos) hoy son todo locales en venta o alquiler (otra) La tele suele mostrar mucha mierda (no hablo de telebasura) Por ejemplo antes no había más que financieras para prestar dinero al cuarenta por ciento y ahora la mierda mayor es la que me mostró el otro día. Compran oro (claro, ¿porqué no?, al fin y al cabo era lo primero que quitaban de la boca los nazis a los prisioneros) hasta te mandan el sobre para que lo envíes y luego, imagino que con doce euros por gramo, te despachan. Cuando vienen malas, la gente vende sus joyas más preciadas, luego si es el caso, acaban vendiéndose ellos también. Sí, a lo mejor soy un malote y alguien me dirá que no es así, y seguro que nadie puede hacer nada para remediarlo (obligar por ejemplo a pagar a un precio de mercado, 25 euros o así) pero debería.