10 diciembre 2009

Reconocer emociones

DESDÉMONA.- ¡Calumnia, calumnia atroz que nos ha perdido!
OTELO.- ¡Infame! ¿Y te atreves a llorarle delante de mí?
DESDÉMONA.-¡Esposo mío, destiérrame de tu presencia, pero no me mates!
OTELO.-¡Apártate, vil adúltera!
Y así fue como Otelo, consciente de la angustia de Desdémona pero atribuyendo al terror causa errónea, acaba con su vida.
Entrada, relacionada exclusivamente con las emociones, los sentimientos y su reconocimiento. Nada que ver, por tanto, con violencia machista y menos aún con supuestos exculpatorios. Lamentablemente tengo que hacer este tipo de aclaraciones porque nos conocemos sin conocernos y no deseo renunciar a tan buen ejemmplo de error emocional por mor de lo políticamente correcto. Gracias.