12 septiembre 2009

Vuelta a Soria

No he tenido aún tiempo de contar la última escapada. De nuevo a Soria, esta vez la excusa fue la supuesta última exposición de Las Edades del Hombre. Más que nada por San Baudelio que si no lo ves ahora no lo ves luego nunca, que ya nos pasó. Me quedé mudo al entrar en este templo y eso que como todos saben sus frescos fueron vendidos en 1922 a pesar de ser Monumento Nacional desde 1917. Hoy, la mayoría de los frescos de esta capilla sixtina mozárabe están en NY y en El Prado. Aún así, te quedas mudo, ya digo, al entrar.
El cañón del río Lobo, así como Castroviejo y alrededores, es un espectáculo. No acaban los pinares. Hasta ahora eran de gestión municipal lo que implicaba que los vecinos recibían anualmente un dinerillo por la explotación (setas y madera). Esa es tal vez la razón de que nunca ardan. El sentido común dice siempre que si algo funciona no lo toques pero, como este es un sentido ausente en la clase política, a partir del próximo año la gestión será autonómica. Ya veremos si estos bosques perduran. Además de la Laguna Negra hemos bañado el culo en el río termal -gratuito, libre y por tanto increíble- de Arnedillo (sí, ya sé que esto no es Soria pero por un pelo). Nada, que no os lo perdáis.