06 abril 2009

Opuestos

Por lo mismo que no hay amarillo sin azul, ni magenta sin verde, ni tampoco rojo sin cian, no existe placer sin trabajo, tampoco puede haber trabajo si no conocemos el placer. El blanco y el negro no son ni colores pero uno es presencia y el otro ausencia. Son pues también opuestos. Nada de lo que conocemos, o creemos conocer, se entiende sin su contrario, ni siquiera, por tanto, Dios.