29 mayo 2018

Gris, feo y sin libertad.

Creo que el franquismo en el que fui educado dejó una marca tan indeleble en mí como la que dicen producen los sacramentos de la madre iglesia y creo que eso se me ha enquistado haciéndome ser un tipo responsable, lo cual no es malo, pero responsable, sin más. Así que para mí esa época que recrea "Cuéntame" no es más que un mundo gris de mal rollo que odio.
Sin embargo después de aquello creo que no vino más que el vacío. No me refiero solo a mí, que sí, sino al vacío educativo donde más del cincuenta por ciento de la población no llego a sacar el graduado en ESO, por eso dicen que el 70% de los solicitantes de las plazas convocadas para el empleo social quedan fuera, por no tener el mínimo nivel educativo y no plantearse ni por asomo matricularse y estudiar ahora. 
El esfuerzo no entró en muchas cabezas y sin esfuerzo no entra la formación académica y sin ella tampoco -dice Kohlberg- el desarrollo moral. Uno encuentra "periodistas" que no han pisado la Facultad y se permiten dar lecciones morales a los demás desde columnas semanales, políticos que exigen no defraudar mientras ellos roban, curas que violan y gobiernos que no se sujetan ni con muletas y son incapaces de dimitir o cerrar el quiosco porque ¿de qué van a vivir si no?
Aún así, aunque no me cambiaría por nadie de los descritos: seres  que abusan de la bondad de la buena gente, y aunque sigo esforzándome a diario en mis estudios y trabajo, no dejo de pensar que mi mundo fue gris. Gris, feo y sin libertad. Un desastre de la guerra.

No hay comentarios: