12 noviembre 2017

Paseando al Alzheimer.

Una de las cosas que sorprendió al doctor Snowdon en su estudio, fue que los paseos eran una de las pocas variables que diferenciaban a quienes entraban en la enfermedad y quienes no. Razonamiento y pensamiento son dos armas poderosas pero ya hemos averiguado que los brain training y otras ventas comerciales han servido solo para hacer ricos a los de siempre. De hecho ya se ha pasado la moda en la que todos ofrecían el milagro del entrenamiento cerebral como solución. Es bueno, claro, pero no tanto. Un paseo solitario te hace meditar sobre cosas que suceden en tu vida y pone en funcionamiento bastantes partes de tu cerebro (corteza motora, visual primaria, frontal y, por el tema del lenguaje propio- la temporal y parietal. ¡Una máquina vamos!) a la vez que te relaja. ¡Te los recomiendo! Si te da miedo ir solo contigo mismo (a veces pasa) puedes optar por ir con alguien, pero si lo haces trata de no hablar mucho de las cosas normales que hablas habitualmente, tampoco te hará bien.