01 octubre 2017

¡Viva México!

Al principio me asustaba eso de ir solo en compañía de otros solos al Caribe, sin embargo pensé que lo mejor que podía hacer ahora es buscarme fuera de mí.  Supuse que quienes viajamos así (sin otro) lo hacemos para curar una enfermedad, pero encontré que es más que eso. Lo hacemos porque no nos resignamos a una vida pautada en la que no nos reconocemos. La experiencia ha sido genial, aunque creo que sucedió por el grupo que nos juntamos porque la Agencia solo mandó una guasap preguntando si nos había pasado algo con el terremoto. Mi experiencia en la Riviera Maya ha superado con creces las expectativas (y eso que las expectativas son el peor enemigo de la realidad). Vi Tulum, Cobá, Chitchen, Playa Paraíso, dos Cenotes en vez de uno, Playa del Carmen, monté en la Van Colectiva, bebí cocos, me reí como hacía tiempo que no sucedía...  y el río lento me chifló. En fin, ha sido genial. Me gustaría conservar la amistad con tan buena gente con la que he compartido tequila y comida... ¡Ójala!, necesitaba gente nueva en mi vida y acerté. ¡Viva México!