20 octubre 2017

I.A. a las puertas.

Entre las lecturas juveniles y de misterio (dos rombos) de mi preadolescencia recuerdo una en la que una máquina extraterrestre contaba a sus allegados como en cierta ocasión había salvado la vida de un terrícola. La trama consistía en que cuando vio en una carretera semidesierta un camión de gran tonelaje circulando con las luces largas él respondió con sus propias luces haciendo al camión usar las cortas. Entonces se detuvo y salió de dentro de la cabina un ser al que disparó y aniquiló sin piedad "como a los googunka que se meten dentro de nosotros y destrozan nuestros circuitos. Al partir me pareció notar una mueca de agradecimiento del vehículo". El caso es que Google sigue creando su inteligencia artificial y las noticias son contradictorias. No hace mucho decía que las máquinas habían creado su propio lenguaje incomprensible y decidieron apagarlas, pero el dinero y la gloria no tienen límite y deben de haberlas encendido de nuevo para comprobar que están usando un lenguaje matemático que no entendemos. Yo creo que las máquinas llegarán a tener pensamiento recursivo similar al nuestro y que no podremos controlarlas, pero puede que yo solo sea un idiota a quien le gustan las pelis de ciencia ficción. Sin embargo si tengo razón nos espera un futuro de desamparo. Una cosa es crear algo que haga tareas y otra distinta es promover el albedrío de una inteligencia artificial. A mí me asusta.