30 septiembre 2017

País sin ley.

Recorro hacia Castilla-León, me topo con un pueblo llamado Águeda del Caudillo, que después de haber pasado el felizmente renombrado Alagón del Río, golpea mi cerebro una vez más. Y me planteo que en realidad los culpables de no cumplir las leyes somos nosotros (todos) porque claro, el pueblo puede decir no, pero Fomento en sus carteles podría poner algo así como Águeda de (¿?) pero esto es Expaña, el sitio donde un General se sublevó y aún no se ha condenado como traición, el sitio donde una Ley obliga a recuperar la Memoria de los vencidos y sin embargo los pueblos y las calles siguen llenos de nombres de rebeldes. Un país donde mañana se celebra una consulta ilegal promovida descaradamente por autoridades que juraron lealtad a la Ley y Constitución y sin embargo no pasa nada, ni pasará más allá de una multa que ni siquiera pagarán de su bolsillo. Pues nada, sigamos haciendo de este país un país de pandereta, mofa y chiste fácil. Adelante, ¡Arriba Expaña! o Catalonia, o lo que vds. quieran. Desde hace siglos esto no tiene arreglo. Y luego algunos quieren que no nos avergoncemos de Expaña. Imposible no  hacerlo.