11 julio 2017

10 segundos.

Soy el rey de los chin-chines. Lo sabe la gente que se ha acercado a mí lo suficiente. Puedo leerme libracos gordos clásicos más de una vez, pero me cansa leer bobadas -como a ti esto, tal vez- que no aportan nada. Hace nada el video era el lenguaje moderno para educar, hoy el video ha de ser corto, mucho más corto. Salvo que sea genial y te atrape desde el principio, no dedicamos más de diez segundos a leer una publicación de facebook. En mi cabeza, cuando la cosa no se sujeta sale el mono con platillos y se pone a tocarlos haciéndome perder el hilo. Un me gusta apresurado, una mentira piadosa "que hermosa estas", diez segundos y a la siguiente entrada. El mundo son diez segundos. 9, y 10. Fin.