18 junio 2017

Giramundo.

Era yo un joven con pretensiones de sabio que en su afán de conocer, y en empezando a votar la C.E., leía artículos políticos, en revistas como Cambio 16 a la cual estábamos prácticamente suscritos en casa. También había interview pero esa se leía en la peluquería. Allí siempre hablaban de un Alfonso Guerra que afilaba su motosierra para cortar cabezas dentro de su propio partido -y por supuesto fuera de él- promoviendo un socialismo, que ya entonces había olvidado el afamado Felipe González.
Ahora D. Alfonso es el primero (de aquellos que no son derecha oficial) en pedir la aplicación del artículo 155. Uno no cree que se cambie tanto como para pasar de  ser la bestia negra del recién despedido franquismo a el promotor de los pensamientos de la derecha. Según la psicología seguimos siendo igual de idiotas o de listos aunque pasen por nosotros sesenta años. El asunto es que la sociedad cambia y lo que entonces nos escandalizaba es ahora uso común. Lo mismo pasó con los Simpson cuyo primer episodio era para mayores con reparos y ahora se sirve en desayuno, comida y cena. Los tiempos cambian tanto que aunque tú no cambies te mueves. Si no te das cuenta el autobús se va sin ti. Dicen que el PP del ineficaz Ministro de Justicia Gallardón quiso reinstaurar la prohibición del aborto en Expaña. Tal vez no se acordaba de que era un derecho en la Unión Europea y que los países que a eso se apuntan han de aceptar las reglas del club. Lo mismo ha pasado con el roaming y pasará con el impuesto al sol. Ser de un club tiene sus privilegios y sus obligaciones. No Alfonso no ha cambiado, es este maldito mundo que gira a 30Km/s. No marea, pero se acaba notando.