18 febrero 2017

Nunca he tenido un alma gemela.

Es fácil encontrar a una mujer con un alma gemela. No, no me refiero a un hombre, éste más bien suele desquiciar su alma y su corazón (aunque -no nos engañemos- a la inversa también vale). Normalmente el alma idéntica de una mujer está en otra mujer con quien comparte vida, secretos, risas y formas de entender el mundo. Es tan habitual que todos conocemos pares de mujeres que rebosan complicidad, armonía y estilo. Se entienden, se sorprenden, se cuestionan y se quieren. Los hombres, en cambio, no tenemos esa figura. Bueno, no llegamos a esa intimidad ni con nuestras parejas. No conozco a ningún par de chicos que compartan una relación tan personal, quizá por eso amamos el fútbol. La vida es, sin duda, más hermosa para ellas, los tacos y penalties, no son capaces de conciliarnos con nosotros mismos.Viva la différence.