19 febrero 2017

Extremadura sin paraíso.

Los extremeños producimos menos. Por eso, entre otras cosas, somos más pobres. Los catalanes y los vascos están en el nivel superior de la divinidad y  productividad. La productividad no es dar más horas. Por mucho que aquí nos levantemos tan pronto como allí y permanezcamos en nuestro trabajo una hora más no sirve de nada. Pasar más horas en el curro no indica que trabajes más, aunque cuando vino la crisis, la genial idea que se les ocurrió a los políticos (estos tíos siempre piensan) fue aumentar el horario de trabajo. La productividad tiene que ver con lo que fabricas y, lamentablemente, aquí poquito. Un tío que aprieta una tuerca en la fábrica Mercedes en Vitoria, está produciendo muchísimo más que uno que cultiva espárragos en el Alagón. La única alternativa para salir de la pobreza es tener industrias, pero ningún Gobierno, hemos tenido rosas y gaviotas, ha traído nada interesante al Oeste Expañol. Cuando se han hecho planes especiales de empleo, se ha pensado (ya os he dicho que estos tíos piensan) en hacer cursillos de informática. Y poco más. Algo, como pueden observar, muy productivo. Hay ahora una rama muy fuerte de la clase política (rosas o gaviotas) que piensa que el turismo va a ser la solución. Imaginan que podemos desarrollar una industria de servicios turísticos que ¿traerá divisas? ¿llenará esto de visitantes? ¿inundará los bolsillos de nuestros miles de parados de dinero? El turismo es una industria que mueve millones, pero así como uno está dispuesto a visitar París diez veces no lo está para venir a Cáparra (¡hace tanto calor! y además ¿qué hay allí?). Total que algo de dinero sí que habrá pero no dejará de ser la calderilla de los tour-operadores.  No hay industria y no hay playa ergo no hay paraíso. Lo siento. Extremadura se vacía y solo las grandes ciudades del sur aumentan sus padrones municipales.