11 febrero 2016

Coordinación literaria.

Recuerdo que, al llegar a esto de la cultura, alguien proponía la coordinación al objeto de no contraprogramar. Siempre lo consideré objetivo vano ya que la riqueza cultural ha de explotar por doquier. Más tonto me parecía, y nunca nadie dijo nada, cuando en el año 2001 empezaron los campamentos urbanos y poco después el propio Ayuntamiento contraprogramó otro, amén de las ayudas que empezó a dar a muchas empresas privadas para montar más campamentos. Hasta la portera los llegó a organizar. Afortunadamente ya no sé cómo va ese tema que -en mi opinión- debería ser exclusivo de empresas privadas que garanticen las titulaciones correspondientes. Ahora la ciudad está llena de ciclos de conferencia sobre historia placentina. Veremos... 
Alguna razón han de tener sin embargo los fans de la coordinación porque tengo sobre la mesa, o en proyecto cercano, los libros de Gonzalo Hidalgo, Álex Chico, Víctor Peña, Juan Tomé, y pronto, Juan Ramón Santos, entre otros. Amigos, un poco de coordinación, por favor.