02 enero 2016

Me reboto.

¡Qué alegría
qué alborozo!
como no están
mis amigos
me reboto.
Ten cuidado
hijo mío
repetía
cada día
con esmero
un sacristán.
No te juntes
con los niños
de otros barrios
de más allá.
Si los tuyos
te machacan
ni palabra
rechistarás
pero si otro
que no reza
te viniera
a saludar
no te juntes
hijo mío
que malos son
y mal te harán.