10 enero 2016

A propósito de S.Jobs (tu vida como testamento póstumo).

Fui a ver Steve Jobs, y el mejor comentario que puedo hacer de la película es ¡Bah! No aporta nada, ni siquiera al cine. Lo que más llama la atención de su vida es cómo un hombre de capacidades limitadas pero sin duda inteligente construyó el imperio de la manzana (nótese que digo imperio en el peor de los sentidos). Tras su muerte empezó a circular por internet una lacrimógena carta de arrepentimiento y exhortación a la bondad que los "usadores" de facebook no dejan de repetir de vez en vez. Como moraleja está bien,  porque en el fondo a todos nos gustaría que la vida tuviera un sentido y que lo ininteligible encajara en un armónico puzze, pero Steve Jobs nunca escribió tal carta y sus últimas palabras fueron OH WOW, OH WOW, OH WOW. Sé que a todos nos gustaría dotar de sentido lo que nos rodea, pero el único sentido posible es lo que construimos a lo largo de los años que vivimos. Jamás imaginaría a Jobs escribiendo una carta así.