30 diciembre 2015

Tus colores.

Son fechas de cuentos. He escuchado unos pocos, algunos los recogen los periódicos y medios de comunicación a nivel nacional (pactos) y a nivel local (dinero imposible pero tranquilidad). Otros los he descubierto recientemente. Como el cuento de Arthur Clarke (La Estrella) un ateo inteligente. Alguno me remite a La Cenicienta. ¿Fue Rodopis la primera cenicienta a quien una golondrina robó la zapatilla en el río? ¿O fue más bien la gran ramera Egipcia (oscura perra) habitante de Naucratis -la ciudad griega del Delta del Nilo- que casó con el hermano de Safo para posteriormente recuperar la libertad y cubrirse de oro? Ambas cosas son convergentes en partes importantes, lo que indica, como siempre, que nada es blanco y negro, ni existe el bien absoluto, o en palabras actuales, que un Jedi puede a la vez ser un Sith, pero sobre todo, que el color de los cuentos depende de tus opciones.