12 diciembre 2015

Perdona nuestras deudas.

Ignoro a quién, ni por qué, ni desde cuándo, ni en razón de qué, pero los que mandan, asesorados por no sé qué cosa que nadie entiende (ni ellos mismos) dicen que cada uno debemos una pasta gansa. No tenemos casi ni para pagar los gastos que nos asedian, pero al parecer, por ejemplo, cada extremeño debe 267,67 euros (y somos de los que menos), los de Plasencia, tras el rescate que se nos consultó democráticamente seguro que debemos muchos más y nos pasaremos el 2016 eyectando jaculatorias. Al cielo fijo que vamos, ut placeat Deo sed non hominibus.