12 octubre 2015

Depresión por huella.

Lo más molesto de ver que tu blog cumple diez años es comprobar que todo sigue igual, que hay que seguir pidiendo audiencia, que sigue habiendo vallas y gente que se las salta, que los políticos siguen sin entender qué es servicio, que el calamote sigue a sus anchas, la economía también y, hoy he visto en la tele el bautizo de un princesito sueco, eso sí, aquí oficiaba una mujer, que me imagino como estaría nuestro estado, oficialmente laico, si aquí sucediese tal, porque aunque la Iglesia es lo único que ha progresado en diez años no lo ha hecho aún suficientemente. Total que, si bien es positivo tener este testigo temporal, la cosa no deja de ser deprimente. Por cierto, y esta igualdad es buena, en el 2015 ha caído otra pintona y ¡no me digas que no estoy de mejor ver que hace diez años!