22 agosto 2015

Viajes en burro.

Green Sein consiguió un autobús para  Chibaia, era un autobús funcional, que sin averías realizaba el servicio cada jueves, como estaba previsto. La gente, que al principio se desplazaba a pié, o en burro, o que ni siquiera salía de casa empezó a ver en el autobús una manera cómoda de disfrutar de una ruta alternativa, a su tediosa vida, los jueves.
Estaba claro que el autobús no era el mejor del mundo, pero resultaba eficiente (máximo rendimiento al mejor precio posible). Sin embargo, al acercarse los cuatro años de ruta, unos pocos usuarios (no muy habituales de la línea -todo hay que decirlo-) empezaron a protestar porque el autobús no era tan bueno como ellos habrían deseado y además, por razones ajenas a su voluntad, Green tuvo que abandonar la conducción del bus. Cuando el nuevo conductor se sentó a los mandos de la máquina decidió que ya era hora de encontrar un autobús mejor. Las gestiones para localizar otro autobús duraron mucho tiempo, pero no se podía usar un autobús al que la gente criticaba tanto, así que durante mucho tiempo Chibaia quedó sin autobús. Más vale lo bueno por venir que lo malo conocido decían algunos. El burro volvió a recorrer los caminos de nuevo.