25 agosto 2015

Salvad a la gente complacida.

Dudo que haya urbes más solidarias que la que habito. Raro es que no se hagan cada mes dos eventos solidarios para algún colectivo o persona necesitada. Raro es que no haya un colectivo que desee hacer una acción solidaria para alguien demostrando así que la ciudad hace honor a su lema. 
Pero, hete aquí, que la ciudad, herida desde años, sufre de estocada mortal por culpa de unas huertas que valen como si estuvieran en la Isla de Manhattan. ¡Mira tú que somos aquí religiosos, pero no hay Deux ex machina que solucione esta incontinencia de millones! Así que a los complacidos no nos va a quedar otra que pagar, nos subirán el IBI, y nos recortarán de aquí y de acullá. Al final los desatinos o desaciertos acaban siempre repercutiendo en el bolsillo ciudadano. No creo que Change.org (la página que recoge causas de toda índole) nos sirva de nada, pero tal vez podríamos intentar hacer unos pocos de conciertos, libros, actividades solidarias que nos sirvieran para respirar mejor y olvidarnos de los malditos prados de una vez para siempre. Puestos a pagar, mejor sería pagar teniendo algo de placer. De otro modo, salvo que te guste la sodomía,¡placer ninguno! ¡Salvad Plasencia!