14 febrero 2015

Mu pocas perras, decía mi lala.

Vergüenza ajena me dio cuando alguien, extendiendo su alfombra para poder pisar terreno político en las entonces próximas elecciones, afirmó que su salario (que quintuplicaba el sueldo base que cobran muchas personas) era un salario escaso (algo así dijo, también un día, la dinamitera Aguirre). Vergüenza ajena me da cuando se afirma que con un  90% más del presupuesto que yo manejo apenas da para mantener la actividad (que por otro lado es más que escasa). Flipo, flipando y a otro lado patinando.