20 agosto 2014

Ellas.

Comentan algunos, con gran sorna, que con tetas no hay paraíso. Así lo ven los fundamentalistas islámicos (los fundamentalistas católicos mastican otras pastas) para quienes ser matados por una mujer les priva del acceso al paraíso. Así que no me disgusta nada que una niña Yezidi de 14 años camine con un rifle para proteger a su madre y hermana. A la vez todo esto me reafirma en la idea de que nada es eterno, el color del cristal y demás variables bla, bla, bla, ya que siempre me pareció estúpido incorporar a las mujeres al ejército cuando en realidad lo que siempre pensé debería haberse hecho es suprimirlo, en fin, esas cosas que nos igualan por el lado malo en vez de hacerlo por el bueno, pero hete aquí, ahora aplaudo a las mujeres armadas. En realidad son las mujeres las que siempre han impulsado la civilización.