01 junio 2014

¿La ciencia tendrá la respuesta?

Por fin ha llegado a mis manos, con cierta espera, un libro del que ya hablé hace tiempo y que me otorgaba como mínimo la sorna de los libreros locales cuando les pedía que lo pidiesen: "No en TusQuets España" -decían.
El subtítulo es clarificador: "Un acercamiento científico a los orígenes de la maldad". El doctor en fisiología trata de descubrir por qué hay tanta gente que hace mal a sabiendas y las dos cosas me interesan (la búsqueda científica del hecho y el que haya tanto hijoputa -e hijaputa- sueltos).
Les copio un pedazo de la introducción:
"Todos tenemos experiencias propias, cotidianas, convincentes y abrumadoras de que la "hijoputez" existe y se sigue ganando a pulso su estatuto de infamia universal; de que la humanidad está llena de hijos de puta y que el sufrimiento infligido a ella por estos es muchísimo más grave que los causados por el cáncer la lepra y el Alzheimer juntos. Si nos resulta comprensible que haya docenas de universidades y miles de especialistas estudiosos de estas enfermedades, al son de millones y millones de dólares, ¿por qué no investigar la hijoputez? Tradicionalmente la sarna, la sífilis y la tuberculosis han sido enfermedades infamantes, llamadas así porque además de las penurias que desencadenan, su mero nombre es, per se, un insulto, y porque en otros tiempos el médico que se enfrentaba a ellas se veía obligado a recurrir a eufemismos y requiebros, antes de enunciar su diagnóstico. Sólo se las comenzó a aliviar cuando la medicina dejó de lado las connotacones subjetivas y recurrió estudiarlas con seriedad y todo lo formalmente que pudo..."